
Zina Elizabeth García Cano
Kiyauitl
Kiyauitl significa “lluvia” en náhuatl. Zina eligió ese nombre en honor a su sobrina Yuvia, quien falleció joven. No quería usar su nombre tal cual — buscó la traducción en náhuatl, y ahí nació la marca. La imagen del logo es de ella. La historia de Kiyauitl es la de una mujer que no se queda quieta. Zina llegó de Durango a Querétaro en 2013. Para 2015 ya había conseguido un apoyo gubernamental para instalar una planta de lombricultura en Huimilpan, donde produce fertilizantes orgánicos bajo su otra marca, Compostina. Al recorrer mercaditos vendiendo humus, la gente que sabía que era duranguense le pedía que trajera mezcal de su tierra — ese mezcal de Durango abocado con alacrán que no se encuentra en Querétaro. Lo que empezó como un favor se convirtió en negocio. En 2019, Zina y su esposo se asociaron con un familiar en Durango para traer mezcal directo de la planta. Cuando llegó la pandemia y necesitó un producto transformado en Querétaro para acceder a espacios de venta, creó las cremas de mezcal y el licor de membrillo. Después sumaron sales y aceites. Con 49 ediciones en el Mercadito, Kiyauitl es una de las marcas más veteranas — y una de las historias más completas: emprendimiento, agricultura, mezcal, homenaje familiar y pura determinación.
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